martes, 2 de diciembre de 2014

Robinson Chirinos

Chirinos se ha superado a base de fe y perseverancia


Robinson Chirinos.
- El 11 de marzo del 2012 fue un día crucial para Robinson Chirinos. Esa mañana, el receptor de los Rangers recuerda haber establecido una relación con Dios. Por la tarde, fue golpeado en la careta por una bola foul.
El primer suceso ayudó al venezolano a superar el segundo, ya que se perdió toda la temporada del 2012 debido a complicaciones relacionadas a una conmoción cerebral.
"Simplemente le doy gracias a Dios por permitirme estar aquí", expresió Chirinos. "Él fue quien me dio la fortaleza para confiar en que estaba mejorando y que podía superar eso y luego mi familia estuvo conmigo al igual que todas las personas que me exhortaron a llegar a donde estoy".

También fue clave el Dr. Michael Collins, a quien Chirinos considera "el mejor médico del mundo".
"Siempre le estoy agradecido", dijo Chirinos acerca de Collins.
Las posibilidades de Chirinos de llegar a Grandes Ligas ya lucían remotas en en el 2012. Firmado por los Cachorros como infielder en el 2000, el oriundo de Punto Fijo había disputado 11 campañas en ligas menores antes de ser invitado a los entrenamientos del equipo grande de los Rays.
Los Cubs habían convertido a Chirinos en receptor en el 2008 antes de canjearlo a Tampa Bay en el 2011. Esa temporada, Chirinos vio acción en 20 juegos por los Rays y esperaba tener un rol más substancial en el 2012 antes de ser impactado en la máscara durante un partido de pretemporada.
Chirinos terminó el inning, pero comenzó a sentirse mal cuando regresó a la cueva. Llegó al clubhouse vomitando y tuvo que salir del estadio en camilla.
Durante meses, Chirinos padeció dolores de cabeza, mareos y nauseas y llegó a pensar que su carrera como pelotero quizás había terminado. Con suerte lograba dormir una o dos horas de noche. No fue hasta que empezó a verse con regularidad con Collins, un experto en conmociones cerebrales, que tuvo una mejora.
"Me ayudó bastante", dijo Chirinos acerca de Collins. "Hubo momentos difíciles. Es algo que espero no tener que recordar".
Los Rays traspasaron el contrato de Chirinos a los Rangers el 8 de abril del 2013. Chirinos pasó la mayor parte de esa temporada en Triple-A Round Rock, pero bateó .179 en 13 compromisos con el equipo grande de Texas.
Los Rangers no contaban con que Chirinos fuera parte de su roster de Grandes Ligas en el 2014, pero el instructor boricua Bengie Molina le aconsejó al equipo no subestimar al venezolano. Por lo tanto, cuando el puertorriqueño Geovany Soto se lesionó durante los entrenamientos y J.P Arencibia tuvo problemas con el madero, Chirinos se convirtió en el cátcher titular de Texas.
De hecho, Chirinos, de 30 años de edad, fue uno de pocos jugadores de los Rangers que se mantuvieron en salud toda la temporada. Chirinos disputó 93 compromisos por Texas en el 2014 en los cuales bateó para .239 con 13 jonrones y 40 remolcadas. Atrapó a 36.2 por ciento de los bateadores que intentaron robarle base - la mejor marca en la Liga Americana.
"Me sentí bien orgulloso de los que Robinson logró la temporada pasada", dijo el coach de bateo de Texas, Dave Magadan. "Trabajó duro y se demostró capaz de ser un contribuidor sólido a nivel de Grandes Ligas".
Chirinos sabe que los Rangers están en busca de un receptor, quizás alguien que pueda compartir la responsabilidad detrás del plato. No obstante, Chirinos está entrenando este invierno con la idea de ser el cátcher titular de Texas. Incluso optó por no jugar en la pelota invernal para quedarse en Arlington y entrenar en el estadio.
"He estado levantando pesas, corriendo y haciendo muchos ejercicios de acondicionamiento para tratar de preparar mi cuerpo para la carga de 150 juegos", dijo Chirinos. "Nada es imposible. Si le entregras tu mente y tu corazón, lo puedes lograr". blogger.com